La tarde en que se me ocurrió decirle a Javi que quedáramos en mi barrio, Vallecas...
Javi la lía siempre, y Vallecas no iba a ser menos. Estuvimos tomando Coca-Colas Light en un bareto llamado Candilejas Sur, uno con un pedazo de cuadro de las cataratas del Niágara presidiendo el salón. Apasionante.
Y lo cierto es que Loli, la dueña del Candilejas Sur, fue de lo más maja con nosotros. Eso sí, reconoció a Javi desde el principio, y le faltó tiempo para llamar a las vecinas, y a las hijas de las vecinas... Y de pronto, hecatombe: "¿tú eres el de 'Física o química'?", fotos hechas con móviles de color rosa, autógrafos en servilletas, "tú me gustabas pero Cabano más", ¡despiporre!
Cuando ya nos íbamos, también apareció por allí un niño con pijama que enseguida hizo buenas migas con Javi. Es que en Vallecas todo se magnifica.
FUNDIDO A NEGRO
