Estas fotos se las hice a Javi una tarde de hace poco en Atocha, en esa pared plateada que anuncia las exposiciones temporales del Museo Reina Sofía.
Conocí a Javi casi por casualidad. Apareció una noche en Garaje Lumiére y me ocurrió eso que ocurre pocas veces: que sabes con certeza que tienes delante a un actor al que podrías escribirle mil guiones.
Es riojano, alumno de Juan Carlos Corazza y un terremoto de honesta, auténtica y talentosa energía. Y vamos a currar juntos ya mismo. E intuyo que nos esperan grandes aventuras en tiempos venideros.
FUNDIDO A NEGRO

