Nacho apareció con traje, y creo que eso marcó la pauta de la tarde...
Comimos en un restaurante que hay dentro mismo del Parque de Santander: Fábula, cuyos platos son, en su mayoría, especialidades de carne de buey... Digo en su mayoría porque Nacho, para perplejidad del camarero, pidió el único plato de pescado que había en la carta. Yo pedí algo llamado bueyguer, que era como una hamburguesa de buey. Una vez que aprendes a decir bueyguer, todo está muy rico en Fábula.
Al salir, hacía calor, bochorno más bien. La fuente del Parque de Santander se presentó como una opción factible para Nacho. Por más que esté prohibido bañarse en ella...
Ocurrió esto:
Huímos del parque antes de que sus seguritas vinieran a por nosotros... Y Nacho chorreó un buen rato durante el camino de regreso a su casa.
Pero que le quiten lo chorreado.
Pero que le quiten lo chorreado.
FUNDIDO A NEGRO



